Este proyecto reúne a 14 talleres provenientes de distintas regiones de México y de Estados Unidos. Cada uno trae consigo su historia, su comunidad, sus procesos y su manera particular de entender la gráfica. Gracias a esta diversidad, hoy podemos contemplar una colección que no solo muestra técnicas y estilos, sino también mundos, imaginarios y búsquedas personales que se entrelazan en un mismo espacio.
Cada artista participante realizó un grabado de técnica y temática libre, confiando en que la libertad creativa es la mejor manera de permitir que la obra hable desde su origen más auténtico. El resultado es una carpeta compuesta por 84 estampas, cada una con su propia voz, pero todas dialogando entre sí para formar un mapa plural de la gráfica contemporánea.
Este intercambio no es únicamente un ejercicio de producción; es un acto de comunidad. Implica confianza, colaboración y el reconocimiento de que la gráfica sigue siendo un territorio fértil para compartir, aprender y construir colectivamente.
Cada estampa que hoy vemos aquí viajó desde un taller distinto, pero todas convergen para recordarnos que el arte se fortalece cuando se comparte. Su trabajo sostiene la tradición gráfica y, al mismo tiempo, la impulsa hacia nuevos horizontes.
ón

Leave a Reply